Edición # 74

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Edición # 73

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Homenaje a Clara Roselli

Homenaje a Clara Roselli

El Sol de San Telmo

Reunión de redacción abierta de El Sol de San Telmo (8-1-2016)

Reunión de redacción abierta de El Sol de San Telmo (8-1-2016)

Autoridades elegidas -2015/2019- para integrar la Comuna 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución).

Presidente – Roberto Oscar Salcedo – Partido: Pro

Miembro Junta Comunal – María Gisela Speiser – Partido: Pro

Miembro Junta Comunal – Carlos Eduardo Podestá – Partido: Pro

Miembro Junta Comunal – Mirta Susana Marcos – Partido: Pro

Miembro Junta Comunal – Gabriel Antonio Sánchez – Partido: FPV

Miembro Junta Comunal – Edith Ramona Oviedo – Partido: FPV

Miembro Junta Comunal – Santiago Eugenio Espil – Partido: ECO

El Presidente Salcedo integra el PRO hace, aproximadamente, diez años. Anteriormente militó en la UCR y también se desempeñó en el Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo preside el Centro Comunitario Sergio Karakachoff sito en Carlos Calvo 1409.

Gisela María Speiser, se desempeñaba como funcionaria de la Comuna 1 en relaciones institucionales con las Organizaciones de la Sociedad Civil.

Gabriel Antonio Sánchez es odontólogo, docente e investigador de la UBA, reside en el barrio de San Nicolás y milita en la Agrupación Proyecto Justicialista. El bloque comunal del FPV lo integra también Edith Ramona Oviedo que forma parte del espacio del legislador porteño Gabriel Fucks y del Senador Daniel Filmus.

Santiago Eugenio Espil (ECO) es abogado recibido en la UCA, vive en el barrio de Retiro y asesora al bloque de diputados nacionales de la Coalición Cívica-ARI.

Los integrantes de la Junta Comunal electos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, asumieron sus funciones el 10 de diciembre pasado.

 

Nada se tira, todo se transforma

Uno de los negocios de diseño más vanguardistas del Casco Histórico es Carro Efectos Portantes, un taller-boutique ubicado en Salta 1110 (Monserrat). Fundado por Silvina Cannito (37) y Guillermina Balsells (30), dos jóvenes egresadas de la carrera Diseño de Indumentaria de la Universidad de Palermo, su lema es “Ensamblamos diversidad para construir diferenciación”.

“Empezamos en Belgrano R hace siete años”, comenta Silvina, aunque por entonces tenían la boutique y el taller en lugares separados. “Nos pareció que estar cerca de San Temo daba el contexto apropiado para nuestra marca. Después de buscar mucho, dimos con este local que servía para instalar el taller y el show room en el mismo lugar”, explica la socia rubia y con el cabello muy corto.

“Lo que queremos comunicar es el espíritu de la marca: Como nuestro trabajo es muy artesanal, nos gusta mostrar el proceso, ‘la cocina’ de cómo reutilizamos materiales”, agrega Silvina, quien lleva la voz cantante de la sociedad.

“La idea es aprovechar los recursos para resignificar la historia previa de los objetos, que continúa en un nuevo discurso”, sostiene la diseñadora, quien rescata el valor emocional de los productos vintage que recuerdan un pasado.

En el local se pueden ver y adquirir “efectos portantes”, que van desde fundas para tablets, hasta lámparas, pasando por maletines, mochilas y bolsos, entre otras cosas”.

“Nuestra ‘línea sastre’, como su nombre lo indica, reutiliza sacos y corbatas. Como muestra, están las mochilas que, vistas de frente, simulan ser chalecos (foto). Mientras que la ‘línea prestaciones’, resignifica los materiales de otras industrias, como lona para mobiliarios de jardín y la media sombra”, afirma Cannito.

“Los productos son únicos y muy funcionales. Cuando los diseñamos pensamos en su función y su durabilidad, en oposición a lo ‘fashionista’. Al trabajar con materiales muy resistentes, como la lona y los hilos de nylon, los objetos duran años”, concluye Silvina.

Diana Rodríguez

La naturaleza siempre nos sorprende

Hace más o menos cinco años planté en el Patio Porteño de Bolívar y San Juan una plantita pequeña que me vendieron como glicina.

La cuidé, regué, hablé  y acompañé en su lento crecimiento. Por cierto que creció y mucho, se trepó al enrejado, se llenó de hojas y ramas…. pero de flores nada de nada. Descreí de su nombre y, dado que por decisión de alguien que debe saber de espacios públicos las plazas enrejadas no son cerradas de noche, todos los días hay alguna novedad que habla del vandalismo imperante,  en ese y otros sitios, solo entro de tanto en tanto.

Hoy lo hice, y la glicina, con razón, me dijo “descreída”, balanceando en una rama un largo racimo de florecitas azules. Bella, alhajando ese pequeño espacio. Valió la pena cuidarla….

 

Texto y foto: Graciela Fernández

 

Carnaval Porteño febrero de 2016

Circuito Oficial

Este año el Carnaval se festejará en San Telmo en Independencia entre Perú y Chacabuco.

La edición tendrá lugar los días:

– Sábados 6, 13, 20 y 27, Lunes 8 de 19 a 2hs.

– Domingos 7, 14, 21, 28, Martes 9 de 19 a 24hs.

Los vecinos podrán disfrutar de varias actividades, como espectáculos musicales de: Tango, Folclore, Cumbia, Salsa, etc. Además, se realizarán sorteos para todos los asistentes, premios que otorgan las Asociaciones Civiles responsables en cada barrio. Esto se suma a las tradicionales guerras de espuma, baile de disfraces y concursos para los más chicos.

Propongo una ceremonia

El año nuevo es para celebrar. Festejamos que sobrevivimos a diciembre, a todas las fiestas de fin de año del trabajo, de los amigos, del club, del taller y todas las de nuestra familia, las de egresados, las muestras de danza, el acto, los cumpleaños.

También celebramos la supervivencia a la Navidad en familia, de esa que ves una vez al año, al familiar político que te tenés que “fumar” y en este año particular, salir con vida de una discusión partidaria que comienza algún tío borracho gritando “Viva Perón” y culmina con guerra de vitel tone y frutas abrillantadas que nadie come y se dejan al lado del plato junto al turrón medio derretido por fuera y cascote por dentro, que terminamos tirándolo promediando abril.

Ahora sí, llegaron las vacaciones. Incluso si te quedas trabajando, porque todo entra en un letargo. Las ciudades se vacían y las oficinas también. Así comienza el enero de ver series en las computadoras laborales, haciendo tiempo hasta la hora de salida. Y llega el momento de la lista en la agenda nueva donde, año tras año, se repiten al menos tres ítem que sabemos -de antemano- que no vamos a cumplir.

Para este año cuyo slogan es “cambiar” propongo una ceremonia. Se trata de cortar y pegar en una cartulina, como antes hacías con el Billiken recortando a Sarmiento y el Cabildo. Es un collage de deseos. Se toman revistas con imágenes que queremos: La de la playa paradisíaca del protector de pantalla, familias corriendo por los prados, bailarines y artistas de todo tipo que deseamos ser desde el año 1980.

Aparece la vocecita interna (la rata) con sus ineflables frases del tipo: “Esto es imposible, ir a París no me da la guita, jamás voy a poder” o “No tengo tiempo para bailar árabe, qué estupidez es esa” o “Nadie editaría una novela mía ¿En qué momento me siento a terminarla?”. No se detenga, siga recortando que es solo un juego.

También se puede hacer en las vacaciones y en grupo, siempre y cuando no se deje amedrentar por las acotaciones impertinentes y “pisabrotes” del otro. Mire a su alrededor, está en Santa Teresita en el mismo lugar de siempre. Se auto-justifica diciendo: “Es cómodo, es barato, es el departamento de la familia, siempre vengo acá, para qué quiero ir a otro lado si acá conozco, mis suegros quieren que vengamos”, etc..

Piense: ¿Dónde realmente le gustaría estar y con quién? ¿Haciendo qué? Recorte las figuritas y péguelas en una cartulina. Téngalo a la vista todo el año. Cuando empiece el próximo rómpalo y comience uno nuevo.

Deje a un lado lo imposible y no se justifique. Esos son los dos grandes cambios que pueden encabezar la lista de este año en su agenda y verá que será muy ¡feliz!

Carolina López Scondras

Deportivo Giuffra y sus sueños para 2016

La unión del deporte con los vecinos

El 2015 es parte del pasado. Se despidió a puro fuegos artificiales, celebración y acompañado de un clima caluroso Foto 1típico del verano. Ahora es tiempo de balance y proyección de nuevos desafíos, que ayuden a generar un bien común en el barrio.

Con la mente puesta en 2016, el Club Deportivo Giuffra también se toma un instante de reflexión, porque representa una parte solidaria del santelmeño. En su predio -ubicado en Perú 1243 (a metros de San Juan)- se ocupan de la distracción deportiva de los ciento veinte chicos que concurren allí y, a su vez, actúan como contención social ante las necesidades existentes en la comunidad.

“El balance del año ha sido bueno pero, sin dudas, podría ser mejor. Fue muy positivo institucionalmente con el reordenamiento de todo el orden jurídico del club”, aclaró Gabriel Santagata, presidente del Deportivo Giuffra. Esto lo dice porque celebraron el convenio definitivo entre la Asociación Civil Sembrando Futuro (que apadrina al predio Giuffra desde 2013) y la Subsecretaría de Deportes de la Ciudad de Buenos Aires, firmado en abril de 2015. Este reconocimiento les permitirá tener la documentación de la institución en regla, ante los organismos estatales. Continuar leyendo

A nuestros vecinos de Monserrat

Al poco tiempo de llegar a Barcelona, en 1976, conocí a un joven matrimonio de uruguayos que acababa de tener una beba. Fueron muchos los argentinos y los latinoamericanos en general que conocí en esos primeros tiempos de mi expatriación. A tantos de ellos los perdí por el camino, a algunos los conservé como amigos. Era un movimiento natural de protección la búsqueda de compatriotas en esos tiempos iniciales para todos nosotros. Luego, a medida que nos fuimos integrando en la sociedad, nos alejamos de aquéllos con los que solo teníamos en común el origen y la desprotección.

Pero como dije, la búsqueda del calor de la manada no se reducía a los connacionales sino que se extendía a los que provenían de otras naciones latinoamericanas, con quienes compartíamos no solo la solidaridad de las circunstancias comunes sino también la diferencia de la idiosincrasia que nos alejaba de nuestros anfitriones hasta una distancia que, por entonces, considerábamos insalvable.

Vuelvo a mis amigos uruguayos. Cuando los padres se presentaron en el registro civil para la inscripción de la recién nacida tuvieron que declarar, como es natural, el nombre que habían elegido para ella. Estábamos en los primeros tiempos de la transición de la dictadura a la democracia y algunas instituciones tradicionales, no obstante haber sido ya derogadas, se resistían a admitirlo. Así ocurría con el santoral como fuente única de nombres. El diálogo entre los padres y el oficial del registro civil, tal como ellos me lo contaron, se desarrolló de la siguiente manera:

-¿Qué nombre han escogido ustedes para la niña?

-Yuyo.

¿Cómo ha dicho?

-Yuyo.

-¿Y eso qué es? No pretenderá usted que eso sea un nombre.

Mis amigos no se dejaron intimidar aunque trataron de resultar convincentes:

-Sí que es un nombre. Yuyo en nuestro país es lo que ustedes llaman “hierba”

La oficial, porque era mujer, se negó a entender y montó en cólera como le suele ocurrir al español medio cuando algo no le entra en la mollera.

-¡Pero están ustedes locos, como quieren ponerle “hierba” de nombre a la niña!

Los padres usaron la táctica inteligente de evitar la confrontación, porque ya empezaban a conocer a los peninsulares y sabían que si enfrentaban a la oficial los despediría con cajas destempladas aunque no le cupiera ese derecho y entonces el tema de registrar a su hija se pondría complicado.

-¿No le parece lindo?

La oficial juntó las cejas:

-No, para nada.

-Bueno, entonces díganos usted ¿Qué nombre le parece que podríamos ponerle?

La empleada arrugó la frente por el esfuerzo de pensar algún nombre decente y original:

-Pues, pónganle ustedes Montserrat.

Los uruguayos se consultaron con la mirada, parecieron considerarlo seriamente:

-No está mal pero, como usted habrá visto, aunque hablamos la misma lengua, a veces los uruguayos usamos otras palabras para decir lo mismo que ustedes, ya lo ha podido comprobar con el caso de “hierba” y “yuyo”. Entonces, estamos de acuerdo con “Montserrat” pero se lo vamos a poner como lo decimos nosotros: Anóteme a la gurisa como “Monteserruchado”.

-¡Cómo van a llamarla ustedes “Monteserruchado”! Yo no puedo anotarla con ese nombre.

-Bueno, entonces póngale “Yuyo”.

Yuyo tiene hoy cuarenta años. Se siente catalana aunque no reniega de la savia charrúa que sube por sus raíces. Siendo así visita con frecuencia a sus padres, que regresaron a Uruguay cuando el país recuperó la democracia y viven en su ciudad natal de Tacuarembó. Viaja acompañada con su única hija que también es catalana y a la que -ahora que el santoral ha quedado sepultado en la historia negra del nacionalcatolicismo español- su madre puso el nombre de Hierbayuyo del Montserrat.

Jorge Andrade (Escritor y economista).



Les informamos que a partir del miércoles 13 de enero de 2016, el Museo Histórico Nacional reabre sus puertas en su horario habitual, de 11 a 18
Defensa 1600, CABA

Otra ausencia que se nota

Algunos observamos las calles, los edificios, los contrastes entre el pasado y el presente, otros ven el futuro e imaginan a nuestra ciudad con formas modernas. Pero aquellos que disfrutamos al mirar, que le damos algún tipo de valor a las formas, a la belleza aplicada a la arquitectura, no podemos obviar el hecho de la ausencia cuando detectamos que esos rasgos son quitados del tejido urbanístico que supimos construir.

Me llama profundamente la atención la demolición de bellas casas por parte de empresas privadas del negocio inmobiliario, pero mucho más impresionado quedo al ver que no se valora el rasgo del pasado. Me refiero con exactitud a las chapas o placas con los nombres de las calles.

Desde niño me encantaba leerlas, recordarlas, memorizarlas, jugar a acordarme que había permanecido en mi retina y verificar este ejercicio diario de letras en azul y blanco impoluto e inmortal. Chapas pintadas a mano por letristas hábiles que dibujaban los nombres al tamaño que les permitía equilibrar los carteles casi plásticamente. O sea que había variaciones casi imperceptibles, que libradas al descubrimiento del observador estimulaban las miradas de transeúntes peatones y motoristas.

Ahora bien, aquellos niños que fuimos, hoy ya no podemos volver a sentir como en aquellos días que aprendíamos a leer y escribir practicando con los nombres de las calles del barrio. Hoy, alguien muy egoísta se las llevó casi en su totalidad sin pedir permiso, sin tenernos en cuenta, sin pensar que son nuestro patrimonio, porque nuestros padres y abuelos y nosotros las pagamos con nuestros impuestos.

Alguien muy corto de ideas las reemplazó por plástico reforzado ¿Qué necesidad había de sacarlas? ¿No se podía incluir la chapa nueva sin excluir la antigua? Esta eliminación del pasado, del rasgo identificativo, no nos hace bien. Parece que todo lo que se ha hecho bien posiblemente se elimine, se borre o se comercie, ya que en algún lado están y poseen valor en el mercado “negro” como antigüedad; no nos engañemos.

¿Habrá llegado el tiempo de volver a leer las “chapas azules y blancas” de las calles, mirar y ver a los responsables elegidos por el pueblo, para que las devuelvan y reubiquen, enmarcando nuevamente aquellos nombres ilustres esmaltados a fuego?

Federico Poncerini

“Confieso que he vivido”

Hugo Eduardo Callabet Suarez (64) es director de cine y video, fotógrafo y músico compositor. Pasó su infancia en el barrio bonaerense de Tolosa y desde muy niño incursionó en los medios audiovisuales, en forma intuitiva. Luego de vivir veinte años en San Telmo, actualmente reparte su tiempo entre su casa de la calle Bolívar y la ciudad de La Plata.

Una tarde de verano El Sol de San Telmo dialogó con Hugo en el bar El Federal: “Soy hippie”, se autodefine quien fuera uno de los integrantes de la mítica Cofradía de la Flor Solar (movimiento del cual surgió la banda de rock ‘Patricio Rey sus Redonditos de Ricota’), en los años 70.

El Sol: Ser hippie en pleno siglo XXI suena como algo del pasado…

HECS: Yo lo fui, soy y seré. En el año 1966 era un acto de rebeldía contra el gobierno militar de Onganía. Ahora es como una declaración de principios. Formé parte, junto con Tanguito, de la movida musical de la Perla del Once. Y en los años 80, toqué con Mercedes Sosa y el Chango Farías Gómez; entre otros referentes musicales. Continuar leyendo

El Sol de San Telmo invitado por el Museo Histórico Nacional, en La Noche de los Museos ( 31-10-2015 ).

El Sol de San Telmo invitado por el Museo Histórico Nacional, en La Noche de los Museos ( 31-10-2015 ).

Video: Huerta de la Escuela Valentín Gómez

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