San Telmo lo acunó y el Cristo Redentor lo recibió con los brazos abiertos
Pablo Romero Cardozo (48) -“Pablincha” para los amigos- “se crió en nuestro barrio y es un claro ejemplo de lo que significa abrir espacios para el desarrollo de nuestros niños/niñas y jóvenes, en ámbitos recreativos, deportivos y culturales.
“Esto es así porque cuando creamos la Escuela Taller del Casco Histórico lo hicimos pensando en incorporar a los jóvenes cuya problemática personal les dificultaba la inserción sociolaboral también. Uno de ellos, que habitaba en la manzana franciscana -que era otro lugar tomado, a una cuadra de la Casa Rosada- era precisamente Pablo Cardozo. Un pibe terrible que -junto con Cristina Torrallardona, (1946-2022), en su momento Directora de Artes y Oficios del GCBA- incorporamos al Taller.
Allí se capacitó y egresó como Oficial Restaurador. Con el tiempo se casó con una brasileña y se fue a vivir a Brasil donde generó una escuelita de restauración para ayudar a los chicos del lugar y para mejorar el barrio. Hoy es el único argentino que fue convocado para restaurar el Cristo Redentor, una de las siete maravillas del mundo, principal punto turístico de Río de Janeiro -Brasil-, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO”, nos cuenta Efraín Cruz.
Pablo llegó a ese lugar privilegiado porque en su momento tanto él como su familia recibió ayuda a través de los proyectos sociales a cargo del entonces Obispo Jorge Bergoglio, luego consagrado como Papa Francisco. Gracias a esa ayuda Pablo pudo estudiar y capacitarse como restaurador y trabajó para remodelar algunos detalles del Cristo, lo que derivó en la propuesta de ocuparse de su mantenimiento. Así fue como se instaló en el noveno piso de la estatua y se transformó en el guardián de esa maravillosa obra escultural de 38 metros de altura, 12 pisos y un peso de 1.156 toneladas.
Por otro lado, Pablo Cardozo realizó -junto a su Murga infantil “Los Gigantes de San Telmo”- el Mural ubicado en la esquina de Chacabuco e Independencia, que fue parte de la muestra inaugurada el pasado 13 de noviembre en el Centro Cultural Recoleta.
Isabel Bláser


























