SARMIENTO EN LA MANZANA DE LAS LUCES
Un lugar tan ligado a la educación como la Manzana de las Luces no podía ser ajeno a la presencia y actividad de Domingo Faustino Sarmiento. Este mes, al cumplirse 138 años de su fallecimiento, recordamos su presencia y labor en ese emblemático espacio de la historia argentina.

Retrato de Domingo Faustino Sarmiento a los 34 años (Benjamín Franklin Rawson,1845, Museo Histórico Sarmiento, CABA).
Frustración y desquite
El primer vínculo de Sarmiento con la Manzana fue, lamentablemente, una frustración. En palabras del mismo Sarmiento, escritas con su particular ortografía en los “Recuerdos de Provincia”, narra los hechos de esta manera: “Concluyó mi aprendizaje de la escuela por una de aquellas injusticias tan frecuentes, de que me he guardado yo cuando me he hallado en circunstancias análogas. Don Bernardino Rivadavia, aquel cultivador de tan mala mano, i cuyas bien escojidas plantas debían ser pisoteadas por los caballos de Quiroga, López, Rosas i todos los jefes de la reacción bárbara, pidió a cada provincia seis jóvenes de conocidos talentos para ser educados por cuenta de la nación, a fin de que concluidos sus estudios volviesen a sus respectivas ciudades a ejercer las profesiones científicas, i dar lustre a su patria. Pedíase que fuesen de familia decente aunque pobres, i Don Ignacio Rodríguez fue a casa a dar a mi padre la fausta noticia de ser mi nombre el que encabezaba la lista de los hijos predilectos que iba a tomar bajo su amparo la Nación. Empero se despertó la codicia de los ricos, hubo empeños; todos los ciudadanos se hallaban en el caso de la donación, i hubo de formarse una lista de todos los candidatos; echose a la suerte la elección i como la fortuna no era el patrono de mi familia, no me tocó ser uno de los seis agraciados. ¡Qué día de tristeza para mis padres aquel en que nos dieron la fatal noticia del escrutinio! Mi madre lloraba en silencio, mi padre tenía la cabeza sepultada entre sus manos”.
Esto ocurrió en el año 1823, cuando Sarmiento tenía 12 años; el tiempo, su vocación y su temperamento le permitirían volver muchos años después a la Manzana no solo con proyectos educativos de importancia fundamental para la historia de la educación en la Argentina, sino también para ser investido como Presidente de la Nación.
El Departamento General de Escuelas
En 1854, siendo Pastor Obligado gobernador del Estado Independiente de Buenos Aires, y habiéndose sancionado la Constitución el 11 de abril, en octubre se sanciona la ley de Municipalidades. Es su artículo 33° se establecía que, en cada municipio, debía crearse una Comisión de Educación formada por vecinos, con la responsabilidad de promover la educación en su ámbito de acción, quedando bajo su órbita la formación intelectual y moral de niñas y niños en las escuelas de primeras letras, en las de artes y oficios y en los asilos y obras de beneficencia. En este contexto Sarmiento pasa a formar parte de la Comisión correspondiente al municipio porteño. Dos años después, el 7 de junio de 1856, Obligado dicta el decreto que nombra a Sarmiento Jefe del Departamento General de Escuelas, de reciente creación. La institución, luego de un breve período de funcionamiento en la esquina de Perú y Moreno, es trasladada a la Manzana de las Luces, en el 139 de la calle Perú, cuando la otra propiedad es destinada a la Escuela Modelo de Catedral al Sur. El edificio, parte de las denominadas “casas redituantes” construidas en tiempos del Virrey J. J. de Vértiz, es remodelado para su nueva función. Su fachada, aunque simple, mostraba un diseño más elaborado que la primitiva y, en su coronamiento, extendiéndose por todo el frente, lucía un cartel que identificaba el lugar como “DEPÓSITO Y DEPARTAMENTO GENERAL DE ESCUELAS”.

Esquina de Perú y Alsina hacia 1880, cuando aún existía la plazoleta frente a la entrada al Mercado del Centro (ubicada a la derecha y no visible en la imagen). El edificio del “Deposito y Departamento General de Escuelas” es el primero luego de la Universidad, cuya fachada fuera inaugurada en 1862.
La Escuela Modelo de Catedral al Sur
Uno de los pilares de la reforma educativa encarada por Sarmiento y sostenida permanentemente desde los diversos cargos que desempeñó, es el concepto de “Arquitectura Escolar”. Las actividades escolares debían desarrollarse en espacios especialmente diseñados para ello, incluyéndose también en el concepto el amoblamiento de los establecimientos educativos y la provisión de materiales didácticos de calidad. La primera acción en esta dirección la constituye la fundación de la Escuela Modelo de Catedral al Sur. Sarmiento se involucra personalmente en el proyecto, siendo nombrado Comisionado Especial para la concreción de este. Para sede se elige la casa en que estaba funcionando la Dirección de Escuelas, en Perú y Moreno, a la que se hizo referencia en el ítem anterior. Con el objetivo de adaptar la arquitectura al uso que habría de dársele, se transforma profundamente la disposición original, edificándose un piso alto y techándose uno de los patios para que sirviera de salón principal. La inauguración tuvo lugar el 25 de abril de 1858. Es interesante señalar que los trabajos de arqueología urbana realizados en Moreno 550 permitieron rescatar numerosos elementos (pizarrines, tinteros, etc.) que sin duda se asocian a esta escuela y que se exhiben en las vitrinas del Sitio Arqueológico allí instalado.

La manzana comprendida por las calles Belgrano, Perú, Moreno y Bolívar hacia 1860. En la esquina de Perú y Moreno, se ubica la Escuela Modelo. La Casa de Gobierno provincial se extiende por el resto de la propiedad que había pertenecido a Juan Manuel de Rosas (Catastro Beare, 1860, Museo de la Ciudad).
Jura como Presidente de la Nación en la Manzana de las Luces
Un episodio fundamental en la vida de Sarmiento y en la historia del país, lo constituye su desempeño como Presidente, cargo que ejerce desde el 12 de octubre de 1868 hasta el 12 de octubre de 1874, siendo su compañero de fórmula y vicepresidente Adolfo Alsina. Formalizó su juramento ante la Asamblea Legislativa en la Sala en la que, desde 1821, funcionaba la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, en el corazón de la Manzana de las Luces. Allí mismo había funcionado también el Congreso Constituyente de 1824-1827 y allí habían jurado como presidentes Bernardino Rivadavia, en 1826 y Bartolomé Mitre en 1862.

Sarmiento en 1868, poco después de asumir la presidencia (retrato a la albúmina sobre cartón, Christiano Junior, Archivo General de la Nación)
Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires
Al término de su desempeño como Presidente de la Nación en 1874, siendo Presidente Nicolás Avellaneda, Sarmiento retomó sus actividades en la gestión educativa desde el cargo de Director General de Escuelas.

Fragmento del “mapa mercantil” publicado por el litógrafo R. Kratzenstein (1870), en el que puede verse la Dirección de Escuelas, en el sector norte del actual espacio abierto en la Manzana de las Luces.
Superintendente del Consejo Nacional de Educación
Como consecuencia de la ley de capitalización de la ciudad de Buenos Aires, numerosas instituciones deben ser creadas a nivel nacional, aunque en muchos casos siguieran funcionando en los mismos edificios en los que venían haciéndolo como instituciones provinciales. Una de estas instituciones fue el Consejo Nacional de Educación, creado por el presidente Julio A. Roca en 1881 y al frente del cual nombra a Sarmiento con el cargo de Superintendente.
Sarmiento permaneció poco tiempo en el cargo por diferencias con el presidente. Sin embargo, luego de su renuncia, se aprobaron varias de sus iniciativas más importantes, entre ellas la Ley 1420 de Educación Primaria obligatoria, gratuita y laica y se convocó el primer Congreso Pedagógico Nacional.

El edificio de la Universidad y, a continuación, la sede del Consejo Nacional de Educación, que había sucedido al Departamento de Escuelas (unificando los edificios de la Dirección de Escuelas y el siguiente hacia el sur, donde había funcionado la Oficina de la Vacuna). La valla que rodea la planta baja y se proyecta fuera de la línea de construcción podría ser indicio de que estaba por iniciarse la demolición de este para construir el nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, lo que permitiría datar la fotografía en torno al año 1908 (Foto: Colección A. Leveratto).
Este sintético bosquejo resume apenas unos pocos episodios de la intensa vida de D. F. Sarmiento y se centra, exclusivamente en su actividad en el ámbito de la Manzana de las Luces. Así y todo, ha sido muy difícil resumir todo lo que podría escribirse (y en rigor de verdad se ha escrito y se sigue y se seguirá escribiendo) alrededor de su polémica figura y, en este caso en particular, de su labor como gestor del proyecto educativo desarrollado en la Argentina en la segunda mitad del siglo XIX, tan exitoso en el logro de su objetivo de “educar al soberano” que logró convertirse en modelo internacional.
José Sellés-Martínez
Presidente del Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces






















